Der andere tod

Como si doliera menos, como si sentir el frío puro del invierno anulara la anguistia.
No es temor de morir, sino el advenimiento de la muerte misma; sentida en el alma en su plenitud, desgarrando cada sueño, cada ápice de esperanza, allí sólo hay desconsuelo; la desolación completa de sensaciones.
Se escucha de lejos un latir infinito que resuena en la habitación como un eco ominoso.
No hay nada más, todo está putrefacto, roído y falto de vida.
Sólo queda el cuerpo, inerte y sin aliento. Yace sobre la cama pidiendo en un llanto sin sonido el inminente fin, la destrucción de cada célula de lo que antes fue.

10 comentarios:

Daniel dijo...

me gusto muxo =)
kede nkantado

Daniel

Gamar dijo...

El invierno me pone mal, pero no para tanto.
La melancolía me lleva a recuerdos de momentos felices ya pasados, pero no suelo pensar en cosas oscuras.
En fin, ojalá te llegue pronto la primavera a ver si nos pintas un paisaje igual de detallado, pero más feliz.
Un beso.

Eleanor Rigby dijo...

Daniel:, gracias! Un gusto.

Gamar: el invierno del corazón puede durar días, un instante o quién sabe...veremos que depara la primavera de mi alma..

Yoni Bigud dijo...

Muy bueno lo suyo. Por desgracias la destrucción de las células toma su tiempo. Es un proceso en el que ocurren muchas de estas cosas que usted tan bien describe.

Un saludo.

Etienne dijo...

Durante mis inviernos de espíritu he aprovechado esa sensación de abandono, de apatía y de dolor para desgarrar palabras y lamentos, hilvanar llantos escritos y gimoteos en verso.

Como dice Dolina, un autor satisfecho de sí mismo y feliz, es muy difícil que produzca algo parecido a una obra de arte.

Besos y gracias por tu visita a la Ciudad!!

Eleanor Rigby dijo...

Yoni Bigud: El tiempo cuando hay dolor parece una eternidad...

Etienne: Dolina es muy sabio... x eso somos muchos los artistas que nadamos suelto, xq aun deseamos...

carlos dijo...

excelente es un placer leerte besos

Eleanor Rigby dijo...

Carlos: me alegra que le haya gustado mi escritura...

Julio César dijo...

Lo que antes ya no neceita destrucción. Las penas hondas vienen de lo que aún es. Me encantó lo que dices.

Un abrazo.

Que Jehová el Dios de amor te bendiga

Mariela Torres dijo...

Para mí el frío el la muerte deben ser lo mismo, o el frío y el infierno. En el infierno hace frío.

Besos.