Un Martes


Martes agobiante.
Un eterno retorno a las mismas charlas inconclusas y precipitadas.
El no saber, el querer entender.
Quiero comprender algo, sólo un ápice, no pido más.
Tu mirada aguamarina se pierde en el aula.
El Transcurso de los días es ese sin número de instantes.
Lo que fui ayer, lo que soy hoy es sólo mi esencia, en cada rasgo estoy yo.
El murmullo del aula me anuncia que te has ido por completo.
No quieras entender mi escritura.
El frío del invierno no me deja recordarte, sólo siento la angustia de tu silencio.
No me sale llorar, porque no lo siento.
Tal vez en otro momento de debilidad mía vuelva a acusar palabras hacia vos, porque sigue en mí una incertidumbre que tiende a volverse eterna.
Hasta es extraño ser eso que odias, evitas y quieres olvidar por completo...

1 comentario:

eMe dijo...

Tus palabras, sobre todo el último párrafo, me hicieron relacionarlas, identificarme, con alguien que hace mucho me hace sentir eso... lo recordé y fue raro hacerlo desde las palabras de otro.
Creo que acerté al haberte agregado a mi msn.

=)