El balcón y la lluvia

Abro la ventana que da al balcón y me asomo, comienza la noche de a poco. Ese olor mágico e indescriptible de la lluvia entra de pronto a la cocina y revolotea en la cortina.
Todo el ambiente se llena de esa rara sensación de renovación, frescura, como si algo muriera de pronto para dar nacimiento a algo nuevo.
El alba de mañana tendrá otro color, el verde de mis plantas estará más vivo que nunca.
Yo misma soy diferente después de una intensa lluvia, como si se llevara aquello que duele, que preocupa...
Lo respiro otra vez, quiero sentirlo.

8 comentarios:

Etienne dijo...

La lluvia es renacer, es ver la sangre de la tierra fluir.
Ese aroma a tierra mojada, a humedad, renueva el cuerpo, le da fuerzas.
Besos!!

Jazmin dijo...

Maravillosa sensación...

...y tan bien descripta!


Es algo casi mágico, verdad? La lluvia parece una gran majestad con el aire como embajador que la precede.
Es cierto. Se puede oler que está viniendo. Maravilloso, sí.

Jazmin dijo...

Oiga!
¿Por qué no estoy entre sus seguidores, si yo la seguía?

SeguridaT! SeguridaT!

El Mostro dijo...

Es así, una sensación de frescura. O de limpieza, como después de un buen fuego purificador.

Eleanor Rigby dijo...

Etienne: el aroma de la tierra mojada es más que especial...

Eleanor Rigby dijo...

Jazmín: hasta diría que es tan difícil describirla con palabras....


Jazmín 2: Usté sigue mi otro blos... Un beso! jeje

Eleanor Rigby dijo...

Don Mostro: dejemos el fuego x ahí nomás...aunque un buen fogón para los campamentos no está nada mal.

Pablo dijo...

Irónicamente el olor a lluvia es olor a oxígeno.

Luego de leer el post, definitivamente voy a comprarme unas cortinas para que revoloteen :) Mientras tanto tengo cerca de la ventana un llamador de ángeles... y un rifle, por si viene alguno.

Lo inmanente a todo